Friday, August 17, 2012

Your Souls




The almighty converses with the clouds in the sky,
I am a particle of His heart.
Whoever shall know his true power
by staring at the petals of a flower,
the sea and the storm,
they are HIM.
Would you possess my heart entirely?
I want to hold on to your light,
even the tiniest of my breaths
wants to be Your breath.
Oh, Lord, how many pains I need to endure,
how many more empty castles
till I see Your truth
pumping my blood?
Or am I so blind, so veiled,
that I don't really see
your face in front of me?
God, God, as your lambs desperately
need your voice to follow,
so needs my heart Your sacred advice,
your incredible light
to feed my poluted veins.
Come to my house, my Lord,
come to my garden,
and bring the color to my roses,
the wind to the grass,
the secrets of my souls,
keep them apart
to You, till the end of times
till the beginning of times.
I want to dance the eternal dances
by Your side.
Please, let me, let me be
grceful to Your sight,
make me GRACEFUL,
just as you want.
Just as perfect as you conceive
in your perfect wisdom.
I am your child,
my soul awaits angelical forgiveness,
eternal flight,
forever by your side.
Almighty,
the One of the grand thoughts,
the path and the line,
make me as you wish,
clean me as you might,
don't let me wander dorever
into nobody's lands,
into nobody's hands,
and protect me in the shade
of your perfect figure.

I am here.
I am here,
wounded
but free
to be
your daughter.//

Monday, July 2, 2012

Máquina de Sueños





Un sueño que acusa,
un sueño que se revierte en su propio eje.
Pensamos en que lo diferente
viene preciso a auscultarnos
el vientre.
Y lo improviso de todo
es que los miedos salten de la cama
directo a un papel
y un espejo.

La noche como un velo tedio
que no quiere revelar sus ojos.
Cuando un sueño que delata
ata las cadenas más fuerte,
y más fuerte es la fobia
sugerida sujetada a la piel.
Y en un campo todos se encuentran,
todas las memorias se pillan,
se desafían, cogen sus revólveres
y empiezan una lucha mental
que deja un sabor amargo en la mañana.
Y en la tarde
y en la próxima noche cuando se encuentren de nuevo
espada en mano,
mancilladas,
a pelear,
lo bueno y lo malo,
lo que no tiene rostro,
ni punto de existencia,
pero sí maleza,
aspereza,
y algo de llanto.

Curiosamente todos los miedos
tienen tu rostro,
tienen mis palabras en la boca,
y tienen las cosas que se me perdieron
en los zapatos.
Hay hombre reales e irreales ahí,
trozos de otros hombres asidos a
otros cuerpos, rostros
que son una mezcla indecible de todos.
Y él y él y él combinados
y yo en el medio, sintiendo
nada. A lo mejor pena,
pero nada más.
Pero sí algo de miedo infante,
miedo presente,
transmutado en todos esos hombres
que luchan por cualquier cosa
menos por mi amor.

Son memoria, y en la memoria
se desvanecen con la facilidad de la belleza.
Consiguen despertarme, ahuyentar mi vacío,
tendré algún pensamiento que desayunar
en la mañana?
En el iris queda algo de noche
inflamada para el día,
lista para volver a arder
la noche siguiente,
perpetua,
la noche siguiente,
el espíritu silente
de lo que regresa,
la marea que se recoge
pero regresa
a batallar.//

El Otro Fantasma




Te toco el hombro, no me respondes.
Me tocas el rostro, parcial frío,
trémula conciencia de lo perdido.
Somos dos extraños tentando
el último rayo de sol.
Perdidas las sombras, nada no es posible,
ni tanto manifiesto, ni tanto manifiesto,
que me dices bajo la luna,
la gota de lluvia
de una tarde aparte.
Le nuit, le faux nuit,
a quién engañamos
si ya todo está perdido.
Las puertas se cierran,
las alas se desprenden de nuestros ojos,
esta es la realidad.
Volverás a recorrer las calles descalzo
y yo volveré a tejer mis peripecias
recordando que alguna vez te conocí,
recordando que alguna vez soñamos
con la muerte.
Quien cuenta la ignorancia del entonces
suele ser quien tiene
más alma,
pero ninguno abrió los ojos a tiempo,
ninguno dio espacio al momento
del silencio, al beso de los pequeños sueños,
al suelo, al suelo
y al silencio de nuevo.
Puede ser que yo te ideé en mi espacio,
recorridas las calles, ya nada
fue lo mismo,
y ahora te mutilo
como a mi propia creación.
Te ruego también te lleves el eco
que queda rondando en mis huesos
que me recuerdan esa tarde como estatuas,
como planeadores imparables,
irresponsables en el acto,
simples en el momento.

Falling, falling,
ninguno se planteó caer,
pero aquí estamos, aves heridas,
aves congeladas bajo el sol de invierno,
sin control.
No invoques mi nombre,
que no iré a buscarte.
No guardes mis palabras,
que gangrenarán tus manos,
cubrirán tu alma
y la harán pordiosera
de luces engañosas, mentirosas,
guardianas celosas
de una vida que no es tuya.

Pero si me dejas recordarte...
creo que yo siempre guardo un rincón
en el corazón
para lo inconexo.
Si buscas guarecerte bajo mi piel,
solo tengo esa esquina,
llena de fantasmas,
para ti, fantasma loco,
fantasma soñador,
que alguna vez me hablaste de poesía,
y hoy eres sal de frases
que nunca quiero volver a escribir,
pero que se alojan en sueños y gestos
que solo quieren salir,
que solo quieren buscarte
como en una dulce mentira,
en una ciega extrañeza
de un vivir paralelo.//

Ríos




Una pequeña mariposa,
un rocío de mariposas
sobre los ojos.
Quien me quiso y quien se va,
quien bendice mis pasos,
y quien quiere mi piel
alcanzar.
Un llamado de ojos,
un llamado a las armas.
Un jardín de luces,
un tiempo en medio de un cruce,
en medio de un choque de cometas,
un beso.
Un violín, un témpano de viento,
un ciclo completo
de una voz
en silencio.

Llaman a las manos
a la intemperie,
que reciten, que reciten
al aire, lo dirijan
bajar de las nubes
a mi ventana.
Atrás de la luna se ven mejor
las estrellas.
Aajo de la tierra se ve mejor
la vida.
Se siente la vida palpitar mejor
desde el cielo
que dentro
de los acertijos
en la calle
y al dormir.
Cuando el amigo se hace sombras
y en la casa eres solo tú
cantando a nadie
en la soledad de tu
principado
mínimo
de mariposas de rocío
de luces y canciones
ecos
ecos
hasta dormirse
en los recuerdos.//

Amigo para un Juego de Ajedrez





En poesía
se requieren buenos jugadores de ajedrez.
Cuando la ciudad remite sus golpes
a unos pocos despiertos,
a unos pocos desiertos,
cabe que ellos se junten
en una pequeña esquina a conversar
y a comparar heridas.

En poesía
se requieren buenos jugadores de ajedrez.
Pioneros que desplacen el actuar
al decir y elucubrar.
Y midan en palabras el viento,
en pequeños cuentagotas,
en pequeños centígrados
las vidas de quienes corren
la maratón
y atropellan a los que observan
despistados.

En la vida
se requieren buenos jugadores de ajedrez.
Que registren cada silencio,
cada alma perdida a los pies
de alguna estatua.
Amigo para un juego de ajedrez:
en este juego somos dos estatuas
andantes.
Sobreviviremos a la lluvia ácida
jugando esquemas con las gotas de lluvia
armando crucigramas en la mente del otro
como tejiendo
así tejiendo
una buena amistad.//

Saturday, May 19, 2012

Ballad for a Wild Lover




Wild into the wild,
little into the skin
of someone else's dreams,
and wild into the other's dreams
I creep down into the
very heart of things.

Wild, subsumed into
the supernaural,
absorted in the
appreciation
of hearts’ composition.

Wild into the wild,
winding into the wind,
dancing with the leaves,
I will leave my body
to get into your skin.

Like an enchantment,
like a charming spell,
I will get into you,
and you will get into me.

Wild into the wild,
naive into the sea,
precious under the rain,
you will find my voice there,
into the spirals
of timeless time.

Call me closer,
call me the closest
you can get.
Call me closer,
there's a place
there are places,
to see the sun rise
with eyes closed tight.

With eyes closed tight
I will find your skin
blooming into my hands.
and wild into the wild
I will let you breath me
completely
into your perfect
body,
to be the tiniest
of your whims.//

El Momento




Se sientan a la mesa,
frente a frente
como si nada pudiera pasar
por sus mentes frías de recelo
inmediato. La inmediatez
de un beso cala el silencio.
Miden sus movimientos,
el uno  el otro
perforando los segundos,
como uno a uno, como uno a uno,
contando, calculando.
Frente a frente, no saben
y no caben en ese instante.
Como quien quiere tocarse
pero sin vibraciones
de ningún tipo,
sin encontrarse
en ningún lugar
que no sea
el sentido común.
Conversan, sí, pero cada
palabra es un desafío mínimo
y una muralla para el siguiente tema.
Quién eres, qué sueñas,
con quién dormiste anoche,
cuantas almas han tocado tu sombra.
Pero nada ocurre,
son dos pequeñas estatuas
a la deriva del momento.
Ella no temblará más,
y él no la hará temblar más.
Terminan su té,
se van pero siguen allí,
y la conversación se repite
en ecos decibles,
en ecos indecibles,
en el momento preciso en que se amaron
se amaron en pasión y en pasión,
y de pasión en pasión
se fueron
y vuelve,
se fueron y vuelven
en el mismo momento
donde comenzaron.//

Nautas



Sola perpetúo el canto
de una vida de imperfección.
Son solo dos pasos
hacia una despedida
imperceptible.
Sola perpetúo un silencio
bastante cómodo
entre mi cuerpo y el mar.
A nadie se deja leer el alma
de un amanecer a otro,
pero déjame intentarlo
antes de que claree el alba.
Antes de que claree el alba,
cuando el frío sea tanto
que ya nada se pueda decir,
desconocido,
conocido,
por conocer,
sueño de otros tiempos.
La paz del alma es cosa
del viento.
Lo digo yo, que he vivido mucho tiempo
bajo los mismos portales
entumiéndome
solo pensando
en lo que podría ser.
Pero sé que bajo las historias
de otra persona
yo soy otra. El mar me hablará
tan claro, tan claro,
que podré por fin cantar con él,
irme con él,
que mi sangre sean olas pequeñas
pequeños fantasmas de vida
y los recuerdos sean el ritmo
el ritmo
el palpitar
de esta vida.
He de perpetuar antes esta voz,
que esta voz se desborde
porque así lo quieren todos
mis otros amores,
mis otros colores
y mis otros mares navegados
en la imaginación
de la infancia.
Déjame ser tu calma,
déjame navegar en silencio
tu océano de miradas al voleo,
que yo sabré guardar en mis pupilas
el susurro de los momentos
antes de que me vaya con el mar.
Que si el mar llora conmigo,
la vida está hecha,
no hay nada más que hacer
que dejarle a otra el turno
de mi portal.
Y saber que decir,
que el poema,
que mi canción es
un perpetuo oleaje
con un puerto escondido
en el horizonte.//

Un Vuelo




Presento al vacío mis dudas,
desde donde la ingravidez pueda decidir
armar puzzles
y someterme a sus propias reglas
y velocímetros.
Rápido, el alma corre
ávida, se alza su mar
ínfimo por sobre
el límite de la
respiración.
¿Qué son dos segundos sin alma?
¿Qué son dos sueños suspendidos
en el alba?
Donde retomas el aire,
el aeropuerto de tus ideas
es donde nace el vuelo
más impertinente que ha visto
cielo alguno.
Calla, entonces.
Déjate caer,
déjate soñar
por otros ojos.
Que te vivan otras vidas,
y resuelve el acertijo
en un desliz de la piel,
en un vuelo, planeando
llegar al sol.//

Una Noche en París




Si te instalas en las copas de los árboles
a las doce de la noche
verás cosas increíbles.
Cuando los reyes de los planetas vuelan
por sobre su ciudad de hierba y estrellas
a ras de tu cabeza
-pero sin despertar a nadie-
conversando en voz baja
de velocidades y palabras
que van inventando sobre la marcha.
Cuando las noches de París los llaman
a perderse en una o dos calles
de luces de túneles y sótanos.
Y luego, en esa misma copa de árbol
que ya hiciste tu observatorio espacial
te saludan los viejos investigadores
del cielo, que murieron hace un par
de siglos atrás, pero siguen viniendo
a sus copas porque se niegan
a no seguir observando.
Quizás, una vez que tú mueras,
querrás quedarte ahí,
tu espíritu seguirá trenzado
a las hojas de un árbol eterno.
Ellos te saludan, no te hablan,
son del aire, ya solo sonríen
y miran los pequeños trenes de cometas
y luciérnagas avanzar lento.
Las luciérnagas, te cuentan
sin mover los labios,
las luciérnagas son seres
tan frágiles, estacionarios,
se demoran mucho en cruzar la noche
para que su luz permanezca cantando
hasta el amanecer.
Y allí, en esa copa,
se te ocurre que quisieras
que nunca amaneciera.
Porque puedes ver en el aire
lo que sueñan todos los habitantes
de la ciudad, sus ingenuos episodios
de éxitos y miedos. Sus recuerdos.
Tu madre sueña contigo y te ves
como un espejo
en la copa de un árbol
algo melancólico.
No te gusta que tu madre sueñe contigo.
Te hace sentir demasiado infinito.
Y no hay tantos amigos
en otras copas de los árboles
desvelados por las estrellas pequeñas
que se desconciertan ante la música
de la ciudad dormida.
La reina de la luna te vuela los cabellos
en un salto mortal que hace en el aire.
Y la copa se estremece a su vaivén,
pero hace a las hojas cantar un poco,
en disgusto un rato,
pero su canto es pequeña paz.
Y en esa pequeña paz
tu alma de pequeña polilla demasiado despierta
se queda dormida, solo la mitad de ella,
la otra mitad seguirá en la copa,
viendo qué reinos se suceden al amanecer,
y en el día.
Y esa mitad
tratará de convencer a la otra mitad de tu alma
dormida
para que la noche siguiente la pasen las dos juntas
en la copa de un árbol
saludando estrellas
y vigilando sueños
en París.//